Un Van Gogh de $180 millones lidera una subasta histórica

Doce obras impresionistas y posimpresionistas de una colección argentina llegarán a Sotheby's en noviembre. El lote podría alcanzar los $450 millones y romper récords para Van Gogh y Cézanne.

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Una colección que casi nadie había visto

Sotheby's prepara una de las subastas de arte más importantes de los últimos años. El próximo 18 de noviembre, en Nueva York, pondrá a la venta 12 pinturas impresionistas y posimpresionistas pertenecientes a una colección privada argentina que durante décadas permaneció prácticamente fuera de la mirada pública. La casa de subastas calcula que el conjunto podría alcanzar cerca de 450 millones de dólares. Las protagonistas serán Châtaigniers en fleurs, de Vincent van Gogh, estimada en 180 millones de dólares, y Arlequin, de Paul Cézanne, valorada alrededor de 120 millones. Si cumplen (o superan) las expectativas, ambas podrían establecer nuevos récords de subasta para sus respectivos artistas. Las obras pertenecieron a Nelly Arrieta de Blaquier y a su esposo, el empresario azucarero Carlos Pedro Blaquier. Tras la muerte de Nelly en 2020 y de Carlos en 2023, sus hijos decidieron poner la colección a la venta.

El Van Gogh que podría superar los $200 millones

Van Gogh pintó Châtaigniers en fleurs en mayo de 1890, durante su estancia en Auvers-sur-Oise, donde pasó los últimos meses de su vida. La obra no se exhibe públicamente desde 1964, cuando formó parte de una muestra en el Museo Guggenheim de Nueva York. Actualmente, el récord de Van Gogh en una subasta ronda los 117 millones de dólares, alcanzados en 2022 por Huerto con cipreses, perteneciente a la colección de Paul Allen, cofundador de Microsoft. En Sotheby's consideran que esta nueva pieza podría incluso superar los 200 millones de dólares.

Cézanne también podría hacer historia

La segunda gran estrella será Arlequin, un retrato del hijo de Paul Cézanne vestido como arlequín. Existen cuatro versiones conocidas de esta composición y las otras tres forman parte de colecciones de museos, lo que convierte a esta pieza en una oportunidad poco común para compradores privados. El récord actual de Cézanne en una subasta es de 137.8 millones de dólares por La Montagne Sainte-Victoire, también vendido en 2022 dentro de la colección de Paul Allen.

Monet, Renoir y Degas completan el tesoro

La colección va mucho más allá de sus dos obras principales. Entre las piezas destaca Le Jardin des Tuileries, de Claude Monet, valuada entre 15 y 20 millones de dólares; una escena parisina de Camille Pissarro estimada entre 30 y 40 millones; y En Canot, de Pierre-Auguste Renoir, que podría alcanzar entre 25 y 35 millones. También se ofrecerá el pastel Avant la Course, de Edgar Degas, con una estimación de entre 20 y 30 millones de dólares. El conjunto incluye además trabajos de Paul Gauguin, Alfred Sisley, Henri de Toulouse-Lautrec, André Derain y Maurice de Vlaminck.

De colección familiar a fenómeno global

Sotheby's ha garantizado la venta de las obras, aunque no ha revelado el monto del acuerdo. Antes de llegar a Nueva York, algunas de las pinturas serán exhibidas en distintas ciudades del mundo. Cinco comenzaron su recorrido en Londres y posteriormente la colección viajará por Taipéi, Hong Kong y París. Siete de las 12 obras fueron adquiridas en la Galería Lefevre de Londres durante la década de 1970. La discreción con la que la familia mantuvo el conjunto durante décadas también contribuyó a su atractivo. Las piezas rara vez fueron prestadas para exposiciones, por lo que varias de ellas reaparecerán ante el público después de más de medio siglo.

Por qué el mercado mira esta subasta

Más allá de los posibles récords, la venta será una prueba importante para el mercado internacional del arte. Sotheby's considera que entre los compradores podrían aparecer grandes coleccionistas estadounidenses e instituciones de Medio Oriente, especialmente interesados en obras de artistas consolidados y con una fuerte trayectoria histórica. En un contexto económico global incierto, pinturas de nombres como Van Gogh, Cézanne o Monet siguen funcionando como piezas extremadamente escasas dentro del mercado del arte. El 18 de noviembre sabremos si esa escasez es suficiente para convertir esta colección privada en una de las subastas más valiosas de la historia.


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