En 2026 gastar no se trata de tener más, sino de elegir mejor. Estas son las tendencias que están marcando el consumo inteligente: experiencias, bienestar y tecnología útil que realmente mejora tu día a día.
El consumo en 2026 gira alrededor de una idea clara: gastar con intención. Las personas priorizan lo que les ahorra tiempo, mejora su salud o les da tranquilidad financiera.
Salud mental, descanso, ejercicio y alimentación siguen ganando terreno. Apps de bienestar, terapias, alimentos de mejor calidad y rutinas sostenibles ya no se ven como gasto, sino como prevención.
Ya no se trata del gadget más nuevo, sino del que realmente resuelve algo: automatización del hogar, herramientas financieras, dispositivos que reducen fricción en el día a día.
Viajes cortos, conciertos, talleres, cursos. Las experiencias siguen desplazando al consumo impulsivo porque generan recuerdos y bienestar emocional a largo plazo.
En tendencias efímeras, compras por presión social y productos que prometen estatus, pero no utilidad. En 2026, el verdadero lujo es elegir con calma.