Efectos del “Lunes Negro” en la bolsa; ¿cuáles son las alternativas?

Tras el histórico desplome de los mercados bursátiles el 5 de agosto, los inversionistas están redirigiendo sus expectativas hacia sectores defensivos en respuesta a los crecientes rumores de recesión.

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El 5 de agosto fue un día sombrío para los mercados internacionales. Una caída generalizada en los principales índices de acciones, impulsada por rumores de desaceleración económica en Estados Unidos, provocó pérdidas globales de hasta un 5% en los mercados bursátiles y la desaparición de miles de millones de dólares en capitalización de mercado. Este fenómeno afectó a grandes multinacionales, operadores minoristas, fondos de cobertura y de pensiones en todo el mundo.

 

Durante las primeras horas del llamado “Lunes Negro”, el Dow Jones reportó un descalabro de más de 1,000 puntos, mientras que el Nasdaq y el Standard & Poor's 500 sufrieron desplomes del 6% y 4.5%, respectivamente. Pero, ¿qué provocó esta situación?

 

Uno de los factores que motivaron este hundimiento momentáneo en la economía global fue la incertidumbre en el panorama laboral de Estados Unidos. Apenas el viernes 2 de agosto, un reporte del Departamento de Trabajo en este país indicó que la tasa de desempleo subió al 4.3%, su nivel más alto desde octubre de 2021, en plena pandemia.

 

La falta de solidez en la llamada “nómina no agrícola” (que representa el 80% del Producto Interno Bruto estadounidense) generó fuertes rumores sobre una posible ralentización de la economía, con las expectativas puestas en la Reserva Federal debido a la probabilidad de un recorte a las tasas de interés. Una acción que se anticipó como la antesala de una recesión.

 

Otro factor determinante durante este sismo financiero fue el desplome del mercado japonés. El índice Nikkei 225 sufrió una pérdida histórica de más del 12% en su valor de mercado, algo que no ocurría desde 1987 en la bolsa de Tokio.

 

Según diversos analistas, la situación se agravó cuando la cotización del yen subió a principios de mes, afectando a las populares operaciones carry-trade (préstamos otorgados por Japón para obtener rendimiento). Esa misma semana, el Banco de Japón incrementó por segunda vez en el año las tasas de interés, afectando gravemente su propio ciclo económico. Esto, sumado a la debilidad del dólar y a los resultados desfavorables del sector tecnológico en América, creó lo que muchos llamaron una “tormenta perfecta”.

 

Para esta semana, los indicadores globales comenzaron a mejorar, recuperando el terreno perdido con el golpe del pasado lunes. Y pese a que algunos analistas afirmaron que se trataba de una inminente recesión, los datos e indicadores macroeconómicos muestran que este escenario aún no se ha materializado.

 

Gran parte de esta contención fue gracias a los movimientos de los inversionistas, quienes dieron un impulso hacia los llamados sectores defensivos. Estas áreas, que incluyen bienes de consumo básico, servicios públicos y de salud, ya están registrando repuntes y podrían servir como una especie de “refugio” para diversos portafolios. ¿Tú ya tienes estrategia ante escenarios de volatilidad; en dónde colocarías tus inversiones para reducir riesgos en esta temporada?

 


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