Es abril, y con el calor llega la angustia fiscal. Pero calma: tu declaración anual no tiene por qué ser una pesadilla. Aquí te explicamos todo para presentarla a tiempo, aprovechar deducciones y —ojalá— recibir dinero de regreso del SAT.
La declaración anual es el informe que presentas ante el SAT para reportar todo lo que ganaste y gastaste durante 2023. Le dices al fisco cuánto ingresaste, cuánto ya pagaste en retenciones de nómina o pagos provisionales, y cuánto puedes deducir. Del cálculo puede salir un saldo a cargo —debes más— o un saldo a favor, que significa que el SAT te regresa dinero. Hoy, con el sistema de facturación electrónica, el SAT precarga mucha información automáticamente, pero no todo viene listo: hay deducciones que debes capturar tú y errores que conviene corregir antes de enviar.
Si eres asalariado y tu patrón retiene tus impuestos cada mes, puede que creas que no tienes que hacer nada. Depende. Estás obligado a presentar tu declaración si tuviste dos o más empleos durante 2023, si tus ingresos anuales superaron los $400,000 pesos, o si tienes ingresos por arrendamiento, honorarios o actividad empresarial. También vale la pena declararla aunque no estés obligado si tienes gastos deducibles acumulados: en muchos casos el resultado es saldo a favor y el SAT te deposita dinero.
El plazo para personas físicas es el 30 de abril de 2024. No hay prórroga automática. Si el resultado es saldo a cargo y no puedes pagar de un solo golpe, puedes dividirlo en hasta seis mensualidades: la primera se cubre en abril y la última antes del 30 de septiembre. Eso sí, las parcialidades generan recargos, así que no es gratis.
Tu RFC y contraseña del SAT, o tu e.firma si tu saldo a favor supera los $10,000 pesos. Si la e.firma está caducada, necesitas renovarla en persona en las oficinas del SAT antes de poder firmar. También necesitas tu cuenta CLABE interbancaria —generalmente ya viene precargada, pero verifica que sea correcta— y las constancias de retenciones de cada empleador si trabajaste para más de uno. Por último, ten a la mano todas las facturas (CFDI) de tus gastos deducibles de 2023: médico, dentista, colegiatura, hipoteca, seguro médico. Solo cuentan si las pagaste con tarjeta o transferencia y están facturadas a tu nombre y RFC.
Entra a sat.gob.mx, busca la sección "Declaraciones" y luego "Declaración Anual Personas Físicas 2023". Accede con tu RFC y contraseña. Selecciona el ejercicio 2023 y el tipo "normal" —a menos que ya hayas enviado una antes y necesites corregirla, en cuyo caso sería complementaria.
Una vez adentro, revisa la información precargada: ingresos por nómina, retenciones y algunas deducciones. Si hay un retenedor que no reconoces, puedes eliminarlo. Luego agrega tus deducciones personales en el apartado correspondiente: da clic en "Agregar" y captura cada gasto con RFC del emisor, monto y tipo de deducción. Algunas ya vienen cargadas si el proveedor las registró correctamente.
El sistema calculará si tienes saldo a favor o a cargo. Si es a favor, elige la opción de devolución automática. Si es a cargo, podrás pagar en línea o en parcialidades. Firma con contraseña o e.firma según corresponda y descarga tu acuse de recibo en PDF. Ese documento es tu comprobante oficial: guárdalo.
Las deducciones son gastos que la ley te permite descontar de tu ingreso para pagar menos impuesto. Para el ejercicio 2023, el límite global es el menor entre el 15% de tus ingresos brutos anuales o $198,031.8 pesos (equivalente a cinco UMAs anuales). Algunos conceptos están fuera de ese tope, como las aportaciones al retiro y los gastos médicos por discapacidad.
Los gastos que puedes deducir son: honorarios médicos, dentales, de psicólogo y nutriólogo (con título profesional), gastos hospitalarios, análisis clínicos, lentes y prótesis; colegiaturas desde preescolar hasta bachillerato (con topes por nivel: preescolar $14,200, primaria $12,000, secundaria $19,900, preparatoria $24,500); intereses reales de crédito hipotecario para casa habitación; primas de seguro de gastos médicos para ti o tus dependientes; aportaciones voluntarias a tu AFORE o plan personal de retiro; donativos a instituciones autorizadas por el SAT (hasta el 7% de tus ingresos acumulables del año anterior); y gastos funerarios de cónyuge, padres, hijos o abuelos.
Regla de oro: para que cualquier gasto sea deducible debe haberse pagado con tarjeta de crédito, débito o transferencia electrónica. El efectivo no cuenta, con excepción de gastos funerarios. Y la factura debe ser del año 2023, no de este año.
Si tu declaración resulta en saldo a favor, el proceso varía según el monto. Hasta $10,000 pesos, la devolución es automática: presentas con contraseña, marcas la opción y el SAT deposita en tu CLABE en aproximadamente 10 a 12 días hábiles. Entre $10,001 y $150,000 pesos, la declaración debe firmarse con e.firma vigente, pero la devolución sigue siendo automática. Si superas los $150,000 pesos, la devolución no es automática y debes solicitarla a través del Formato Electrónico de Devoluciones (FED) en el portal del SAT.
Por ley, el SAT tiene un plazo máximo de 40 días hábiles para hacer el depósito desde que presentaste correctamente tu solicitud. Si hay inconsistencias en tu declaración, el conteo se pausa hasta que las resuelvas. Si pasa el plazo y no llega nada, revisa el estatus en el portal bajo "Devoluciones y compensaciones".
No revisar la información precargada es el error más común: si hay un retenedor equivocado y no lo corriges, tendrás que presentar una declaración complementaria. Meter facturas de 2024 tampoco sirve de nada, solo cuentan gastos de 2023. Tener la CLABE incorrecta puede hacer que tu devolución automática no llegue nunca. Y si tu e.firma está caducada y tienes un saldo a favor mayor a $10,000 pesos, no podrás firmar la declaración hasta renovarla en persona.
Por último, asegúrate de tener habilitado tu Buzón Tributario con al menos un correo electrónico y un número celular registrados. Es obligatorio y, sin él, el SAT puede sancionarte. Es también por ahí que recibirás notificaciones sobre tu declaración y, cuando aplique, la confirmación de tu devolución.
Antes de abrir la declaración, consulta el Visor de Deducciones Personales del SAT: entra a sat.gob.mx, ve a Trámites y servicios → Declaraciones para personas → Visores → Visor de deducciones personales. Ahí puedes ver qué gastos ya están registrados a tu nombre para 2023. Te ahorra mucho tiempo buscando facturas y evita que olvides algo.
La declaración anual no es el monstruo que parece. Con los documentos listos y un rato de concentración, la mayoría de las personas puede resolverlo en menos de una hora —y con algo de suerte, terminar con dinero de regreso en la cuenta.