Si vives en CDMX, Guadalajara o Monterrey y tienes una propiedad, el Mundial de futbol puede ser tu mejor oportunidad financiera del año. Te contamos cómo aprovecharla sin cometer errores que luego te cuesten caro.
El Mundial de Fútbol 2026 llega a México en junio y, con él, una oportunidad que no se repite fácilmente: millones de turistas internacionales buscando dónde quedarse en tres ciudades con oferta hotelera limitada. Si tienes un departamento o una casa en Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, ya tienes el activo. La pregunta es si sabes qué hacer con él.
La demanda de hospedaje en las ciudades sede del Mundial ha aumentado entre 750% y 3,000% para las fechas del torneo, según datos de AirDNA, empresa especializada en analítica de alquileres a corto plazo. En la Ciudad de México, plataformas como Airbnb registran incrementos de hasta 155% en los precios de las noches para los primeros días de junio. Airbnb, que tiene un acuerdo oficial con la FIFA para el evento, proyecta una derrama de 560 millones de dólares en hospedaje en México, con una estimación de medio millón de noches reservadas solo en plataformas digitales.
En la Ciudad de México, las colonias Roma, Condesa, Juárez y Cuauhtémoc concentran la mayor demanda, aunque las zonas cercanas al Estadio Azteca —como Coyoacán y Tlalpan— también registran incrementos sostenidos en los precios de renta. En Monterrey, las áreas con mayor conectividad urbana y acceso al Estadio BBVA son las más cotizadas. En Guadalajara, el entorno del Estadio Akron y sus corredores urbanos cercanos. Las rentas temporales en estas zonas podrían aumentar entre 20% y 35% durante el evento, según estimaciones de firmas como Expansión y Nolab, lo que en algunos casos significa generar en pocas semanas lo equivalente a varios meses de renta tradicional.
Si tu inquilino actual termina contrato antes del Mundial, tienes una ventana para rentar tu propiedad de forma temporal por esas semanas y capturar ingresos extraordinarios. Si vives en la propiedad, otra opción es salir tú unos días y rentarla durante los juegos; es una práctica que algunos propietarios en ciudades sede de mundiales anteriores —como Moscú en 2018 o Río en 2014— utilizaron con buenos resultados. La clave está en planear con anticipación: preparar el espacio, establecer precios competitivos, conocer las regulaciones de tu ciudad y contar con una plataforma confiable para gestionar reservaciones y pagos.
No todo es subir fotos y esperar reservaciones. Las tres ciudades sede están actualizando sus marcos regulatorios para las rentas de corto plazo. En CDMX, una reforma aprobada en 2024 establece un límite máximo de 180 días al año que una vivienda puede ofrecerse en plataformas como Airbnb. En Guadalajara, el Congreso de Jalisco debate restricciones similares. Además, los ingresos que obtengas por rentas temporales son declarables ante el SAT, así que conviene tener todo en orden desde el principio para que el negocio no se convierta en un dolor de cabeza fiscal.
Más allá de los ingresos por renta durante el Mundial, el impacto sobre el valor de las propiedades en las ciudades sede puede ser duradero. Estudios de mercado apuntan a que zonas como Roma, Condesa y Juárez podrían experimentar una revalorización de entre 10% y 30% en los próximos años, impulsada en parte por el efecto del torneo y la inversión en infraestructura urbana que lo acompaña. Si ya tienes una propiedad en estas zonas, el Mundial no es solo un negocio de corto plazo: puede ser el detonador de un patrimonio que sigue creciendo.