Subastan el fósil de un T-Rex en 50 millones de dólares

Un esqueleto de Tyrannosaurus rex rompió todos los récords al venderse por 50.1 millones de dólares. El fósil, apodado “Gus”, reavivó el debate sobre quién debería conservar las piezas más valiosas de la prehistoria.

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Un gigante que hizo historia

Millones de años después de recorrer lo que hoy es Norteamérica, un Tyrannosaurus rex volvió a demostrar por qué sigue siendo el rey de los dinosaurios. “Gus”, uno de los esqueletos de T-Rex más grandes y completos que se conocen, fue vendido por 50.1 millones de dólares en una subasta organizada por Sotheby’s.

La operación lo convirtió en el fósil de dinosaurio más caro jamás vendido en una subasta. El récord anterior pertenecía a “Apex”, un estegosaurio casi completo que alcanzó cerca de 45 millones de dólares en 2024.

También quedó atrás “Stan”, otro famoso T-Rex adquirido por casi 32 millones de dólares en 2020 y actualmente exhibido en el Museo de Historia Natural de Abu Dabi.

¿Qué hace especial a “Gus”?

Un esqueleto conservado durante 67 millones de años

“Gus” corresponde a un ejemplar adulto que vivió hace aproximadamente 67 millones de años, durante la última etapa del periodo Cretácico. Montado en posición erguida, alcanza unos 3.8 metros de altura y 11.5 metros de longitud.

El esqueleto está completo en un 63%, un porcentaje poco común para fósiles de esta especie. Entre las piezas conservadas se encuentran una mandíbula abierta con varios dientes, los dos pies y huesos que rara vez aparecen en este tipo de hallazgos, como la fúrcula, conocida popularmente como hueso de la suerte.

De acuerdo con Sotheby’s, el estado del ejemplar y el cuidado con el que fue excavado, restaurado y montado fueron factores decisivos para alcanzar una cifra muy superior a la estimación inicial, situada entre 20 y 30 millones de dólares.

Una puja digna de película

La venta reunió a siete posibles compradores y provocó una competencia que se extendió durante aproximadamente 10 minutos. La identidad del ganador no fue revelada, por lo que tampoco se sabe si el esqueleto terminará en un museo, una institución científica o una colección privada.

El fósil fue descubierto en 2021 dentro de un rancho de Dakota del Sur. Recibió el nombre de “Gus” en homenaje a Gary Licking, propietario del terreno, quien murió durante el proceso de excavación, preparación y montaje, un trabajo que tomó cerca de cinco años.

Cassandra Hatton, vicepresidenta de Sotheby’s, destacó que no se trata únicamente de un hallazgo extraordinario, sino de un ejemplar que fue documentado y conservado cuidadosamente durante todo el proceso.

El dilema detrás de la venta

¿Colección privada o museo?

El precio récord también reabrió una discusión frecuente en el mundo de la paleontología: ¿los fósiles científicamente relevantes deberían venderse al mejor postor?

La Society of Vertebrate Paleontology señaló que piezas como “Gus” tendrían que permanecer en museos o instituciones de investigación, donde puedan ser estudiadas y consultadas por futuras generaciones.

Los científicos advierten que el valor de un fósil no termina con su descubrimiento. Nuevas tecnologías pueden revelar información años o incluso décadas después, pero eso solo es posible cuando los ejemplares permanecen disponibles para la comunidad académica.

Existen antecedentes en los que compradores privados han permitido la exhibición pública. “Apex”, el estegosaurio que tuvo brevemente el récord, se encuentra en préstamo en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.

“Sue”, el primer T-Rex vendido en una gran subasta en 1997, es una de las piezas principales del Field Museum de Chicago, mientras que “Stan” forma parte de una exhibición permanente en Abu Dabi.

El dinosaurio que nunca pasa de moda

El nombre Tyrannosaurus rex puede traducirse aproximadamente como “rey de los lagartos tiranos”. La especie dominó la cadena alimentaria durante el Cretácico tardío gracias a su enorme mandíbula, sus poderosos dientes y un cuerpo diseñado para cazar grandes herbívoros.

Aunque desapareció hace millones de años, el T-Rex permanece profundamente instalado en la cultura popular. Ha protagonizado películas, documentales, juguetes, caricaturas y algunas de las escenas más recordadas de la franquicia Jurassic Park.

La venta de “Gus” confirma que el interés por estos gigantes no pertenece únicamente a los museos. También mueve coleccionistas, casas de subastas y cantidades capaces de competir con algunas de las obras de arte más cotizadas del mundo.


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