16 nominaciones. Un director que venía del futbol americano. Una historia de vampiros en el sur de EE.UU. Así es como Ryan Coogler reescribió la historia de Hollywood antes de que se apaguen las luces del Dolby Theatre.
Imagínate dos hermanos gemelos —ambos interpretados por Michael B. Jordan— que regresan a su pueblo en Mississippi después de años en el submundo criminal de Chicago. Con dinero robado a la mafia, compran un edificio a un miembro del Ku Klux Klan y montan un juke joint para bailar blues y olvidarse del pasado. El plan era bueno. El problema: vampiros blancos rodean la fiesta y todo se convierte en una pesadilla sobrenatural.
Suena raro, ¿verdad? Y sin embargo, es la película más nominada en la historia de los Oscar. Con 16 candidaturas, Sinners de Ryan Coogler superó un récord que llevaba 75 años sin romperse.
Hasta enero de 2026, tres películas compartían el récord de mayor cantidad de nominaciones al Oscar: All About Eve (1950), Titanic (1997) y La La Land (2016), todas con 14. Ese número parecía inamovible. Entonces llegó Sinners y se llevó 16 de un jalón.
Entre esas nominaciones están Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor (Michael B. Jordan), Mejor Actor de Reparto (Delroy Lindo), Mejor Actriz de Reparto (Wunmi Mosaku), Mejor Guión Original, Mejor Fotografía, Mejor Vestuario, Mejor Banda Sonora... y hasta en la categoría de Mejor Casting, que se entrega por primera vez en la historia de los Oscar. Sí, Sinners también está ahí.
¿Quién es el hombre detrás de esta historia? Ryan Coogler creció en Oakland, California, con una beca para jugar futbol americano en la universidad. Una profesora de escritura creativa lo convenció de cambiar de camino. Hoy, a sus 39 años, es el director que le dio vida a Fruitvale Station, Creed y Black Panther.
Con Sinners, Coogler se convirtió en solo el segundo cineasta afroamericano nominado en el mismo año como productor, director y guionista original —el primero fue Jordan Peele con Get Out—. Y tiene una razón muy personal para contar esta historia: la película está ambientada en la era de Jim Crow, en el corazón del sur de Estados Unidos, y Coogler la describe como una exploración de su propia historia ancestral.
Aunque reconoce que vive con síndrome del impostor: "Cuando vienes de donde yo vengo, puedes convencerte de que nada de esto es real", declaró recientemente. Spoiler: sí es real.
Las 16 nominaciones no son el único hito histórico de la película. Hay más datos que vale la pena conocer:
Antes de hablar de estatuillas, hablemos de boletos vendidos. Sinners recaudó más de 360 millones de dólares en todo el mundo, convirtiéndose en la película original —sin secuelas ni universos compartidos— más taquillera en cines de Estados Unidos en los últimos 15 años. El récord anterior lo tenía Inception de Christopher Nolan. Nada mal para una historia de vampiros en el delta del Mississippi.
Esa es la pregunta del millón. Su competencia más fuerte es One Battle After Another de Paul Thomas Anderson, que se llevó el Globo de Oro y el BAFTA a Mejor Director. Pero Sinners tiene de su lado algo que va más allá de los premios: es la película que le recordó a Hollywood que el cine en salas todavía puede ser un evento cultural masivo.
Los Oscars son el 15 de marzo en el Dolby Theatre de Los Ángeles. Sea cual sea el resultado, Ryan Coogler ya ganó algo que ninguna estatuilla puede quitarle: un lugar permanente en los libros de historia del cine.