Buscar reseñas, comparar precios, pedirle consejo a una app… la forma en que compramos está cambiando rapidísimo. Y la generación Z ya lleva la delantera: deja que la inteligencia artificial decida por ella. ¿Tú ya lo haces?
Hace no mucho, comprar algo significaba preguntarle a un amigo, buscar en Google, leer un blog, ver videos en YouTube y después —quizás— tomar una decisión. Era un proceso largo, agotador y muchas veces terminabas igual de perdido que al principio. Hoy, una parte cada vez mayor de la población simplemente le pregunta a la IA: "¿Cuál laptop me conviene si soy diseñadora y no quiero gastar más de 20 mil pesos?" Y en segundos tiene una respuesta personalizada. Sin anuncios. Sin distracciones. Sin rollo.
No es exageración ni tendencia del futuro: es lo que está pasando ahora mismo. De acuerdo con datos del sector, más del 70% de las ventas en línea en 2025 ya estuvieron influenciadas por recomendaciones generadas por inteligencia artificial. Y uno de cada cuatro consumidores ya usó alguna herramienta de compra basada en IA el año pasado. La generación Z —los nacidos entre 1997 y 2012— es la que más rápido adoptó este hábito, porque creció con la tecnología como parte natural de su vida. Para ellos, preguntarle a la IA qué comprar es tan normal como preguntarle a un cuate.
Hay varias formas en las que la IA ya influye en lo que metemos al carrito, aunque no siempre nos demos cuenta:
La respuesta honesta es: bastante. La IA no tiene días malos, no está de mal humor y no te va a recomendar algo solo porque le da comisión. Puede analizar miles de reseñas en segundos y darte un resumen claro. También recuerda tus preferencias: si ya sabe que eres vegana, alérgica al níquel o que buscas productos sustentables, filtra todo con eso en mente desde el principio. El resultado es una experiencia de compra mucho más rápida y, muchas veces, más acertada.
Como todo en la vida, esto tiene su lado menos bonito. El 71% de los consumidores encuestados en estudios recientes dijo estar preocupado por el uso de sus datos personales cuando interactúa con sistemas de IA. Y con razón: para que la IA te recomiende bien, necesita saber mucho de ti. Además, dos de cada tres personas confesaron que confían más en la IA cuando esta les explica por qué hace una recomendación, en lugar de solo decirles "cómprate este". La transparencia importa. Si una app de IA no te dice en qué se basa para sugerirte algo, es válido desconfiar un poco.
Probablemente sí. Si alguna vez le preguntaste a ChatGPT qué regalo comprar, si le hiciste caso a lo que te sugirió Spotify y terminaste comprando el disco o el merch de ese artista, o si compraste algo porque TikTok te lo mostró exactamente en el momento que lo necesitabas… bienvenido al club. La IA ya forma parte de tus decisiones de compra. La diferencia es que la generación Z lo hace de forma consciente y deliberada. Y cada vez más personas de todas las edades se están sumando.
No necesitas ser experto en tecnología. Aquí van tres formas sencillas de dejar que la IA te ayude a comprar mejor:
La clave está en usarla como un apoyo, no como un oráculo. Al final, tú sigues tomando la decisión. Pero con mejor información, más rápido y con menos estrés.