El nuevo súper combo de la autonomía: Stellantis, Wayve y Uber van por los robotaxis globales

Stellantis, Wayve y Uber se alían para lanzar robotaxis autónomos de Nivel 4 en Europa y Norteamérica. Un megaproyecto global que fusiona manufactura, inteligencia artificial sin mapas HD y la mayor red de movilidad bajo demanda.

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El mercado de la conducción autónoma acaba de recibir un fuerte sacudida. Tres gigantes de distintas industrias —el coloso automotriz Stellantis, la startup de inteligencia artificial Wayve y la plataforma de movilidad Uber— han firmado un acuerdo estratégico para inundar las calles de Europa y Norteamérica con robotaxis de Nivel 4 (autonomía casi total).

¿El objetivo? Crear una red global de transporte sin conductor combinando lo mejor de la manufactura, el software y la distribución bajo demanda.

El engranaje: ¿Quién pone qué?

Para que este plan funcione, las tres compañías han diseñado un ecosistema donde cada una aporta su "superpoder":

  • El músculo industrial (Stellantis): Se encargará de fabricar los vehículos desde cero utilizando sus Plataformas Listas para L4, equipándolos de fábrica con los sensores y sistemas de respaldo necesarios para aguantar el ritmo de un servicio comercial intensivo.
  • El cerebro digital (Wayve): La firma londinense aportará su software de IA de "extremo a extremo". La gran ventaja de su tecnología es que no necesita mapas de alta definición para operar, lo que les permitirá activar el servicio en nuevas ciudades de forma mucho más rápida y flexible.
  • La red de clientes (Uber): Pondrá a disposición su gigantesca plataforma digital para conectar a los usuarios con los vehículos de forma directa, gestionando la demanda y los viajes desde su app tradicional.

Un mapa de alianzas cruzadas y millones en juego

Este nuevo pacto no nace de la nada; es la evolución de varios movimientos estratégicos previos:

El antecedente de IA: Stellantis y Wayve ya venían trabajando juntos para integrar el sistema AI Driver en los autos comerciales de la marca para 2028.

La conexión en la calle: Uber y Wayve ya están probando la tecnología de Nivel 4 en Londres, donde Uber abrió una lista de espera para usuarios este mismo mes. Además, Wayve tiene un acuerdo con Nissan para hacer pruebas en Tokio a finales de año.

Para acelerar las cosas, Uber se ha comprometido a inyectar hasta 300 millones de dólares (sujetos al cumplimiento de objetivos), con la meta clara de que los robotaxis de Wayve conquisten más de diez ciudades en todo el mundo.

La estrategia del "tablero abierto"

Lo curioso de este movimiento es cómo encaja en el panorama competitivo. A finales de 2025, Stellantis ya había armado otro bloque de peso junto a NVIDIA, Uber y Foxconn (donde Stellantis prometió poner 5,000 autos en circulación).

Lejos de cerrarse puertas, el acuerdo actual no es vinculante. Esto significa que, aunque Stellantis, Wayve y Uber avanzan juntos en este proyecto, mantienen las manos libres para seguir jugando a dos bandas y firmar alianzas con otros competidores del sector de la conducción autónoma.


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