Estamos a punto de cerrar mayo y si en enero prometiste ahorrar más, es momento de hacer cuentas. Te explicamos cuánto deberías tener guardado y qué hacer si no llegaste a la meta.
Enero llegó con propósitos, listas y energía renovada. Uno de los más populares, como siempre: ahorrar más. Ahora que estamos cerrando mayo y nos asomamos a la mitad del año, es un buen momento para hacer una pausa, abrir la app del banco y ser honestos con nosotros mismos. ¿Cómo vamos?
No existe una respuesta única, pero sí hay reglas orientadoras que los expertos en finanzas personales usan como punto de partida. La más popular es la regla del 20%: si cada mes destinas el 20% de tu ingreso al ahorro, al cabo de cinco meses deberías tener acumulado el equivalente a un mes completo de sueldo.
Pongámoslo en números concretos. El salario mínimo en México, vigente desde el 1 de enero de 2026, quedó en 315.04 pesos diarios, lo que equivale a aproximadamente 9,582 pesos mensuales. Si usamos como referencia un ingreso de 15,000 pesos mensuales y ahorras el 20%, estarías poniendo 3,000 pesos cada mes. Al finalizar mayo, deberías tener aproximadamente 15,000 pesos guardados. ¿Te suena a mucho? Puede serlo. Por eso también existe la versión más accesible: el 10%. Con ese porcentaje y el mismo sueldo de referencia, al día de hoy deberías rondar los 7,500 pesos ahorrados, es decir, poco más de medio mes de sueldo como colchón de emergencia inicial.
Uno de los métodos más recomendados por instituciones financieras es dividir tu ingreso en tres bloques: 50% para necesidades básicas como renta, comida y transporte; 30% para gustos y entretenimiento; y 20% para ahorro o pago de deudas.
Parece simple, pero el problema es que la mayoría de las personas en México dedica mucho más del 50% a lo básico, especialmente en ciudades donde la renta y el transporte se comen buena parte del sueldo. Si ese es tu caso, no significa que estés haciendo las cosas mal; significa que tienes que ajustar la ecuación desde la base.
Primero, respira. Ponerse al corriente es posible y no requiere milagros. Lo que sí requiere es un ajuste de estrategia para el segundo semestre del año.
Si todavía no tienes un fondo de emergencia, esa es la prioridad antes que cualquier otra meta. Los expertos recomiendan tener guardado el equivalente a entre tres y seis meses de gastos fijos. Si tus gastos mensuales son 12,000 pesos, deberías aspirar a un respaldo de entre 36,000 y 72,000 pesos. Suena a mucho, pero arrancando con 1,000 pesos semanales, en menos de un año tienes la base de ese colchón.
La mitad del año es un punto de revisión, no de castigo. El simple hecho de pararte a revisar cómo vas ya te pone en ventaja frente a quienes siguen sin prestar atención a sus finanzas. Ajusta, adapta y sigue adelante.