De Starbucks a Uniqlo y CASETiFY, Snoopy aparece por todos lados. Pero su relación con esta época va mucho más allá del merch: Peanuts lleva seis décadas construyendo su propio universo otoñal.
Mariah Carey tiene diciembre. Garfield tiene los lunes. Y desde hace décadas, Snoopy y la pandilla de Peanuts parecen tener un extraño derecho de propiedad sobre el otoño.
La prueba más reciente está literalmente en las cafeterías. En septiembre de 2026, Starbucks lanzó una colaboración global con Peanuts inspirada en It’s the Great Pumpkin, Charlie Brown, el especial animado de Halloween que este año cumple 60 años. La colección incluye vasos, tazas, accesorios y un Snoopy de peluche, además de bebidas inspiradas en los personajes.
En México, el lanzamiento de los coleccionables se escalonó entre el 21 de septiembre y el 2 de octubre. No es una colaboración menor: Starbucks ya había trabajado con Peanuts en 2025 y volvió por Snoopy un año después, ahora directamente alrededor de la temporada Pumpkin.
Starbucks está lejos de ser la única marca interesada. En Estados Unidos, Uniqlo mantiene en 2026 su línea PEANUTS UT con playeras y sudaderas de Snoopy, Charlie Brown y compañía. Levi's también ha llevado anteriormente al personaje a colecciones de ropa y accesorios deportivos.
En México puedes encontrar productos oficiales de Peanuts en cadenas como H&M y GAP, mientras que CASETiFY mantiene una Co-Lab de Peanuts disponible para el mercado mexicano con fundas y accesorios tecnológicos.
Ese rango explica parte del encanto comercial del personaje. Snoopy puede vivir igual de cómodo en una sudadera que en una funda para iPhone, una taza o un termo. No necesita que conozcas toda la historia de Charlie Brown para funcionar.
En buena medida, porque Peanuts lleva décadas construyendo imágenes que hoy forman parte de la idea estadounidense del otoño. It’s the Great Pumpkin, Charlie Brown se estrenó en 1966 y convirtió a Linus esperando a la Gran Calabaza en una tradición de Halloween para varias generaciones.
Después viene A Charlie Brown Thanksgiving, otro especial clásico que extiende esa conexión hasta noviembre. Súmale partidos de futbol americano, hojas caídas, regreso a clases, sudaderas y escenas de los personajes al aire libre y tienes prácticamente un moodboard completo de la temporada.
Lo interesante es que Snoopy ya no funciona únicamente como nostalgia para quienes crecieron con las tiras de Charles M. Schulz. Su silueta sencilla, su humor y sus múltiples personalidades funcionan perfectamente en stickers, ropa, accesorios y redes sociales.
Por eso una colaboración de Snoopy puede vender dos cosas al mismo tiempo: a una generación le recuerda su infancia y a otra le parece simplemente cool. Y cuando llega septiembre, Peanuts todavía tiene una ventaja que pocos personajes pueden presumir: lleva 60 años sabiendo exactamente cómo vestirse para Halloween.