Cada vez que se anuncia un cambio en las tasas de interés, la noticia suena lejana. Pero esa decisión llega hasta la cuenta de nómina, la tarjeta de crédito y el ahorro de la casa. Aquí explicamos qué significa que suban las tasas, por qué sucede y cómo impacta en las finanzas familiares.
Por Kathia Ramos Garza
La tasa de interés es el precio del dinero: lo que cuesta pedirlo prestado y lo que te pagan por guardarlo. Cuando se dice que "suben las tasas", se habla de la tasa de referencia que fija el banco central; en México, el Banco de México (Banxico). Esa tasa es el punto de partida para créditos, tarjetas, hipotecas e instrumentos de ahorro.
La razón principal para subirla es la inflación. Cuando los precios suben de forma sostenida, el banco central encarece el dinero: se pide menos prestado, se gasta menos y los precios se moderan. Cuando la inflación se controla, hace lo contrario. Por eso las tasas suben y bajan por ciclos.
En septiembre, la Reserva Federal de Estados Unidos subió su tasa por primera vez en tres años, y también lo hicieron el Banco Central Europeo y el Banco de Japón. En México, Banxico mantuvo la suya en 6.50% el 24 de septiembre, por tercera vez seguida. Aquí las tasas no subieron, pero dejaron de bajar y siguen en un nivel alto, mientras la inflación anual está en 3.42%.
La tasa nominal es lo que te dicen que vas a ganar: un CETE a un año pagaba 7.24% anual en la subasta del 15 de septiembre. La tasa real es lo que queda después de restar la inflación: alrededor de 3.8%, o cerca de 2.9% después de la retención de impuestos.
Por ejemplo, tomemos a una familia con 20,000 pesos en su cuenta de nómina, sin rendimiento. En un año siguen siendo 20,000, pero alcanzan para menos cosas. Así se comparan dos opciones, de forma aproximada:
| Dónde están los 20,000 pesos | Ganancia | Retención de ISR (0.90%) | Lo que se come la inflación | Resultado real |
|---|---|---|---|---|
| Cuenta de nómina sin rendimiento | 0 | 0 | -680 | -680 |
| CETES a un año (7.24%) | +1,450 | -180 | -680 | +590 |
Son unos 1,270 pesos de diferencia. De repente podría parecer poco, pero es dinero que se pierde solo por dejarlo quieto.
Supongamos que esa misma familia también debe 8,000 pesos en la tarjeta. Invertidos en CETES, esos 8,000 pesos ganarían unos 510 pesos, ya con impuestos, en un año. Si la tarjeta cobra, digamos, 45% anual, la deuda cuesta unos 3,600 pesos en el mismo tiempo.
Ninguna inversión segura le gana a una deuda cara. Pagar la tarjeta es la mejor "inversión" disponible, y aquí las tasas altas juegan en contra: mientras sigan arriba, el crédito no se abarata.
Con estos números, los 20,000 pesos se repartirían así:
Primero dejas de perder, luego te proteges y después buscas ganar.
Los cálculos son aproximados; incluyen la retención de ISR de 0.90% anual sobre el capital vigente en 2026, pero no comisiones. Este artículo es educativo y no es una recomendación de inversión.
![]() | Kathia Ramos Garza Directora de Licenciatura en Finanzas Tecnológico de Monterrey Actualizado el 20 de agosto de 2026 |